Creo que una vez les conté que cuando arrancó Zetasoftware, en Rosario (Colonia), estuve 4 días, de lunes a jueves, enviando 80 mil emails por medio del 09091234 (¿se acuerdan del 09091234?). Estuve 4 días con el teléfono ocupado enviando esos emails en épocas donde la llamada Rosario-Montevideo costaba $7,5 el minuto (¿se acuerdan de eso también?), igual que a Río o a Buenos Aires. Esa base de datos la compré a un ser misterioso y anónimo llamado “Juan” que por suerte me salió tres mangos. Digo “por suerte” porque de esos 80 emails creo que solo la cuarta parte eran direcciones válidas, las demás rebotaron todas.
Eran épocas desesperadas, o para no ser tan dramático, épocas en las que no tenía ningún cliente. Recién terminaba de hacer la versión 1.0 de ZetaPymes (que luego se llamó Abaco), y necesitaba de cualquier forma llegar a la gente, darme a conocer. Sin un peso y desde el interior eso era bastante difícil. Era el año 2000, no había Facebook, ni Twitter, imposible pagar la publicidad radial, no había ANII ni Endeavor, no me conocía nadie (hablo en primera persona porque Z era yo solo en esa época), el uso del email tampoco era muy difundido, y las páginas web no eran más que folletos electrónicos a los que nadie visitaba. La verdad que ese spam era mi único anzuelo en un río de peces lejanos.
De todos esos emails solo uno respondió interesado en ZetaPymes. Uds. pensarán que fue un fracaso que sea solo uno, y puede ser que lo haya sido, pero para mi no lo fue. No saben la alegría que me dio leer esa respuesta escueta pero suficiente, de un tal Claudio Rainaldi, que quería ver una demo del software. Son esos momentos en que uno se queda sonriente mirando la pantalla, callado y leyendo varias veces lo mismo. Son hechos que a su vez generan mucha gratitud, en este caso, hacia Claudio.
Nos les voy a contar todo el proceso, pero puedo resumirlo en que visité a Claudio en su incipiente empresa, Casa Dimaco. Si Zetasoftware ha crecido en todos estos años, no saben lo que ha crecido la empresa de Claudio, este emprendedor nato, con una ansiedad y energía que apabulla, un tipo inteligente, de buen ánimo, de los que siempre miran el lado positivo.
Todo este preámbulo viene a cuento porque ayer inauguramos lo que bautizamos como “Los almorZando”. La idea es simple: una vez por mes reunirse en un lindo lugar para almorzar, de una forma distendida y fuera del ámbito laboral, con algunos de nuestros clientes. Un espacio para conversar pero sobre todo para escuchar.
El primer almorZando fue obviamente con Claudio, nuestro primer cliente. Pasamos un momento bárbaro, extremadamente productivo además. Claudio es un gran hincha de Z y también un buen crítico, alguien con muchas ideas. Fue un encuentro valiosísimo para nosotros, algo que sospechábamos que sería y que por suerte lo fue.
Así que bueno, ya invitaremos a otros clientes y haremos de esto una buena costumbre, una forma más de conocer a nuestros usuarios, y aprender. Una forma más de mejorar para que todos ganemos.
Mario Celano [Director de Zetasoftware]

Alejandro Garrido & Claudio Rainaldi





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