Cuando es necesario guardar silencio

Cuando es necesario guardar silencio

SilencioEl piloto del vuelo de esta noche acaba de hacer un anuncio importante: tenemos suficiente combustible para llegar hasta Boston.

Hmmm. Probablemente yo estaba suponiendo eso antes de que él lo mencionara. ¿Es esto algo que realmente hubiese querido saber? ¿Es algo que necesito escuchar?

Comencé a imaginar todas las otras situaciones en las cuales realmente no me gustaría escuchar un anuncio. ¿Qué tal una enfermera que le asegurara que la jeringa que está a punto de usar para pinchar su brazo nunca ha sido usada antes? ¿O una camarera que le mencionara que lavó sus manos antes de prepararle su emparedado? Nuevamente, algo que realmente prefiero no saber.

¿Un novio que dice que no va a terminar la relación con usted hoy día? ¿Un jefe que no lo va a despedir? (está bien, en el clima actual, reconozco que sí podría ser bastante agradable escuchar este último comentario).

Pero a menudo decimos demasiado.

He aquí cinco situaciones en las cuales es mejor cerrar la boca.

1. Cuando describe una característica más del producto después de que el rostro del cliente ya indicó está decidido comprar. Al describir una característica adicional lo único que podría lograr a estas alturas es provocar una objeción que el cliente nunca había considerado.

2. Cuando inicia una reunión o discurso diciéndole a su audiencia que no está bien preparado o que lo hizo a último minuto. Como mínimo, esto demuestra una falta de respeto hacia la importancia del evento o hacia los demás participantes. En la mayoría de los casos, usted también disminuye el poder de sus conclusiones.

3. Cuando formula una pregunta que muestra que usted no tiene ni la más mínima idea sobre algo que realmente debería entender. Lo sé, las personas a menudo dicen que no existen las preguntas tontas. Pero, honestamente, eso es simplemente… bueno, tonto. A veces es mucho más inteligente investigar un poco (o preguntarle a un amigo) para saber más del tema y luego volver con preguntas inteligentes.

4. Cuando trata de decir algo gracioso después de que un primer comentario suyo fue claramente divertido (piense en esto como la regla de George Costanza para los fanáticos de la serie de TV Seinfeld). Casi nunca funciona. Deténgase cuando va ganando.

5. Cuando le asegura a las personas que no sucederá lo que ellas jamás habrían imaginado. Un avión con suficiente combustible sería un ejemplo.

Shhhhh. . .

Tamara J. Erickson
Harvard Business Review

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