¿Las empresas son las personas?

¿Las empresas son las personas?

Hace algunos años, antes de que Zetasoftware se mudara a Montevideo, en una charla con un proveedor le comenté que era una pena que se hubiera ido de su empresa una persona que había trabajado varios años y con la que mayormente teníamos contacto frecuente, una persona que nos brindaba un excelente servicio. Una pena, le dije, se va a extrañar. Pero para mi sorpresa sólo recibí como respuesta la siguiente frase: Las empresas no son las personas.

No pude responder nada a eso, pero la frase quedó dando vueltas en mi mente simplemente porque no podía creer que alguien dijera eso … de su propia empresa.
Y desde entonces ha sido un pensamiento recurrente en mí porque jamás lo había pensado hasta aquel momento. Además yo entendía todo lo contrario, o sea, que Las empresas son las personas.

Compartí aquella frase con mucha gente para conocer sus opiniones. Analicé muchas empresas que conozco y repasé todos los trabajos que había tenido hasta llegar a la conclusión de que existen ambos tipos de empresas. Aquellas cuya imagen es el reflejo de su gente y por lo tanto lo más importante es encontrar a las personas correctas, y las otras en donde las personas son básicamente una herramienta más para cumplir los objetivos de la empresa.

Me di cuenta de que había trabajado en varias de las del segundo tipo y en todas había permanecido poco tiempo. Y no depende del tamaño de la empresa. Si bien en general se da que las empresas con mayor cantidad de personas son las del segundo tipo, no siempre es así. Entonces, ¿de qué depende esto? Mi respuesta a esa pregunta es “del alma de la empresa, de lo que somos por dentro como empresa y como grupo humano“.

En principio creí que lo mío era algo idealista acostumbrada a que en Rosario todo el mundo se conoce y es imposible que las empresas no sean las personas. Eliges a qué supermercado, panadería, peluquería ir por las personas que te brindan el servicio más que por el precio o la variedad de productos. Creo que la palabra más adecuada es por confianza.

Trasladar eso a las empresas en Montevideo parecía difícil y mudar Zetasoftware a Montevideo sin perder el alma parecía casi imposible, principalmente porque en el camino se perderían algunas de las personas que eran parte de la familia y no sabíamos como sería la experiencia al buscar nuevos integrantes.

Cuando hablé anteriormente de las personas correctas no me refiero tanto a conocimientos, currículum o experiencia, sino a la persona en sí, a su actitud, su personalidad, sus gustos, diría que hasta su postura ante la vida.

Encontrar a las personas correctas para Zetasoftware es encontrar personas que se sienten en familia, que entienden y comparten el alma, los valores, la visión de la empresa. Que sean Z y no que trabajen en Z.

Personalmente prefiero trabajar en una empresa donde el día que una persona falta se nota su ausencia, tanto por las actividades que realiza como por lo que aporta al grupo en lo humano.

Zetasoftware ha crecido mucho en estos años y no ha sido para nada fácil mantenerse firme en el ideal de la empresa que queremos ser. Muchas veces nos desviamos, nos damos cuenta, y con fuerza y determinación intentamos volver al camino. Somos un grupo de personas que se reúne todos los días en un mismo lugar con un mismo objetivo: brindar la mejor solución y el mejor servicio a nuestros clientes, pero con un detalle muy importante: lo hacemos felices, porque estamos donde queremos estar.

Se siente una profunda felicidad al saber que uno está donde desea y quiere estar. No hay nada que pague la ausencia de ese sentimiento.

Maira

 

Maira Deleón | Gerente de Operaciones | Zetasoftware
@deleonmaira

 

Recommended Posts

Dejar un comentario

Escribe y presiona Enter para buscar

tecnopensadoresTeatro-Lavalleja