Sobre la escasez y la abundancia

Sobre la escasez y la abundancia

Atenas y Esparta, apoyadas en una numerosa población de esclavos, vivieron en mundos funcionalmente abundantes. Los esclavos satisfacían todas las necesidades corporales. Si tenías la suerte de nacer en la clase social adecuada, no necesitabas trabajar para vivir.

Ninguna de las dos sociedades se perdió o se estancó por falta de motivación. Los atenienses se hicieron artistas y filósofos, tratando de encontrar sentido en la abstracción, mientras que los espartanos fundaron su vida en el poderío militar. Más que privar de sentido a sus vidas, la abundancia material creó una escasez de sentido. Los atenienses ascendieron en la Pirámide de Maslow y exploraron la ciencia y la creatividad. ¿Y el ansia de los espartanos por las batallas? Creo que Maslow también los hubiese definido como una forma de autorrealización.

De lo anterior podemos decir que nuestros cerebros están conectados con la escasez; nos centramos en aquello que no tenemos suficiente, desde el tiempo al dinero. Eso es lo que nos impulsa. Si encontramos lo que andábamos buscando, tendemos rápidamente a desvalorizarlo y a encontrar una nueva escasez que perseguir. Nos motiva aquello de lo que carecemos, no lo que tenemos.

No siempre reconocemos la abundancia cuando la vemos por primera vez. Piense en Internet, ¿La reconoce como sinónimo de abundancia? Si su respuesta es no, vuelva a pensarlo.

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