Un día como hoy pero hace 10 años…

Un día como hoy pero hace 10 años…

El 15 de Junio del 2000, en la ciudad de Rosario (Colonia), se creó oficialmente la unipersonal Zetasoftware, la que luego pasó a ser una S.R.L.

Aquella era literalmente una unipersonal ya que estaba compuesta únicamente por mi, y así fue por año y medio. Eran tiempos de ser programador, vendedor, capacitador, administrador, cadete, …. en pocas palabras, Director y Músico a la vez. Tiempos felices aquellos.

Pero quiero mostrarles una foto muy anterior a esa fecha, una foto sacada por mi padre el día de mi cumpleaños, el 9 de Octubre del año 1989:

No voy a comentarles de mis 20 kilos menos ni del corte de pelo tipo Astroboy. No sé que ha cambiado más, si yo o la PC que tengo al lado, una maravillosa Epson Equity II de 4.77Mhz con 1 disquetera 5 ¼ y disco de 10Mb. Creo que yo.

Esa PC me la compraron mis viejos el 8/8/88 (fecha inolvidable) en una empresa ubicada en la calle Tacuarembó a media cuadra de 18. Costó 2.780 dólares. Pero lo que más me gusta es lo que no se ve bien, y es el software que en ese momento estaba ejecutando la PC, que si miran bien son esas líneas verdes en la pantalla (de monitor color ni hablamos, inalcanzable).

Ese software fue mi primer programa “en serio”. Lo había desarrollado durante meses y meses, trabajando todo el día y programando en mi cuarto con el querido Clipper Summer 87 y sus maravillosas Nantucket Tools. Demoraba 45 minutos en generar el EXE. Y lo mejor de todo es que ese software (era un aplicativo para la gestión de stock) no era para nadie en particular, era solo para despuntar el vicio de programar, una adicción (obsesión) que solo había experimentado en mi época de DJ cuando pasaba el día entero haciendo “enganches” para pasarlos el domingo de noche en los bailes del Club Social Rosario. Por lo menos de DJ tenía público, para el software no.

El aplicativo de Stock no se lo vendí a nadie, no me importaba, no lo había hecho para vender. Pero me sirvió de mucho ya que aprendí un montón. Al único que se lo mostré fue a la persona que me terminó contratando para lo que era, en ese momento, el trabajo de mis sueños: Programador de CAMEC.

Ser el programador oficial (único) de la empresa de salud más grande de la zona era el sueño del pibe (léase: del pibe programador del interior). Creo que gané ese puesto a base de ganas y pasión por lo que hacía. Digo esto porque cuando le mostré a Víctor (persona que me iba a contratar) el software hecho en Clipper, todo orgulloso y con todos mis sentidos expectantes sobre cualquier reacción o movimiento facial, no hizo ni un tipo de comentario ni gesto, ni a favor ni en contra. Y todos sabemos lo que eso significa.

Logrado ese sueño pasó lo que pasa con tantos sueños: una vez que se cumplen uno se da cuenta que no eran lo que uno pensaba que eran. Y así fue que 5 años después, en el año 1995 decidí irme de CAMEC (nadie me apoyó en dicha decisión excepto Paola) con el fin de formar mi empresa: Una empresa que desarrollara y vendiera software de gestión para pymes.

La cuenta que hacía era simple: Si vendo 3 programas por mes gano el mismo sueldo que gano aquí, en CAMEC. Quiero decirles que nunca, nunca, hice una cuenta tan equivocada.

Los siguientes 2 años estuve dando clases (en una franquicia de la ORT que habíamos conseguido para Rosario), vendiendo computadoras, vendiendo software de otros, haciendo software a medida, etc. etc., mientras mi proyecto de la empresa propia no veía la luz ni por asomo. Es por ello que en el año 1998 quemé los barcos, vendí la franquicia, me encerré en mi casa a programar día y noche mientras vivíamos del sueldo de Paola (maestra ella). Así fue que nació el primer producto llamado ZetaPymes, más adelante ABACO. Mi primera venta de dicho software fue en setiembre del 2000 y salió luego de mandar un Spam de 100 mil emails por modem desde el 09091234 (se acuerdan de esa tecnología de hace solo 10 años?). Me llevo de un lunes al jueves con el teléfono todo el día ocupado. Pero de ahí vino el primer cliente!!! Recién en ese momento nació oficialmente Zetasoftware, aunque en la mente había nacido muchos años antes.

Una vez escuché la frase “uno nunca sabe para qué se está preparando”, y me encantó. Me acordé de aquel software de gestión de stock en Clipper que estuve haciendo por casi un año, mientras escuchaba música (sigo programando escuchando música), trabajando para nadie, solo por programar.

Hace poco un colega me preguntó porqué sigo programando. Yo le contesté que me sigo sintiendo un programador (y en parte me sigo sintiendo aún un DJ :-). En realidad nuestro trabajo nos convierte en lo que somos, por eso es fundamental amar y apasionarnos con lo que hacemos. Y creo que esa pasión ha contagiado a todos los que estamos hoy en Zetasoftware. Porque bien se sabe que “uno enseña lo que sabe, pero contagia lo que es” (como padre es bueno saberlo). Y ese contagio aquí en Z ha sido viral. Todos en Z amamos lo que hacemos.

En este momento de nuestra empresa es tanto lo que queremos hacer y tanto lo que sabemos que vamos a hacer, que lo que hemos hecho nos parece nada, una minucia, un principio, solo la base de lo que sigue. Por eso hoy quizás festejamos estos primeros 10 años con un simple brindis y unos cuantos abrazos, porque sabemos que lo que se viene, y pronto, es lo mejor.

Siempre estamos con la sensación que esto recién comienza. Pero esta vez es diferente. Este año se cierra toda una etapa de Zetasoftware y empieza otra, creo que la mejor, la etapa en la que realmente se cumplirá nuestro sueño compartido, el sueño de brindar soluciones contables de calidad a la mayor cantidad de gente y empresas posibles para ayudarlos en su trabajo diario … que muchos de ellos también aman.

¿Y que puede hacer más feliz a un simple programador que eso?

Les mando un cálido y entusiasmado abrazo por los 10 años que pasaron, y uno más grande por los próximos 10.


Mario Celano
www.twitter.com/mariocelano

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